El conjunto paceño firmó una actuación redonda frente a su afición. Con un esquema marcadamente ofensivo de 4-3-3, el Bolívar pasó por encima de un Cerro Porteño que intentó defenderse con una línea de cinco atrás sin demasiado éxito. El partido se rompió definitivamente en la recta final de la primera mitad. Diego Romero abrió el marcador en el minuto 42, desatando la euforia en las gradas. Apenas unos instantes después, justo en el tiempo de descuento, Carlos Melgar asestó un golpe psicológico durísimo a los rivales al anotar el segundo tanto.
Tras el descanso, el guion del encuentro no varió en absoluto. Patricio Rodríguez amplió la ventaja en el minuto 51, dejando el choque prácticamente sentenciado ante la impotencia paraguaya. El técnico visitante trató de buscar una reacción desesperada desde el banquillo dando entrada a hombres como Fariña, Viera y Da Costa. Todo fue en vano frente a una zaga local muy bien plantada, sostenida por el guardameta Carlos Lampe bajo palos. Ya en los compases finales, el recién incorporado Fábio aprovechó sus minutos sobre el césped para cerrar la goleada marcando el definitivo cuarto gol en el 81. Fue un triunfo completamente coral, gestado gracias al control absoluto del centro del campo formado por Matheus, Justiniano y Melgar.
La mente puesta en el gran reto continental Ahora mismo, toda la atención del equipo se centra en el próximo desafío. El 1 de mayo, a las cinco de la madrugada, el emblemático Estadio Hernando Siles de La Paz se vestirá de gala para un duelo trascendental del Grupo C de la Copa Libertadores. El Fluminense visitará la temida altitud boliviana en un auténtico choque de trenes. Para este compromiso decisivo, la plantilla local confía plenamente en el excepcional estado de forma de Ramiro Vaca. El centrocampista atraviesa una racha espectacular de cara a portería y ya suma cinco goles en su cuenta particular esta temporada.
Dinámicas contrastadas antes del pitido inicial Ambas escuadras aterrizan en esta cita clave con sensaciones algo diferentes, fruto de sus calendarios recientes. El Bolívar viene de sufrir algunos contratiempos en su doble enfrentamiento contra el Atlético Mineiro, encajando una derrota por la mínima fuera de casa y firmando un empate a dos como local. Las sólidas victorias previas contra el Cienciano y el Palestino, sin embargo, mantienen la moral alta en el vestuario. Por el otro lado, el cuadro brasileño viaja a Bolivia justo después de superar al propio Mineiro por un ajustado 1-0. Los cariocas han mostrado cierta irregularidad lejos de su estadio recientemente, perdiendo contra el Vasco da Gama y el Palmeiras. A pesar de esos tropiezos a domicilio, supieron solventar sus citas como locales ante el Athletico Paranaense y el CR. Todo el escenario está listo para disfrutar de una gran noche de fútbol sudamericano.