Rigetti Computing sucumbe a la presión vendedora del sector tecnológico y se acerca a soportes clave

Rigetti Computing sucumbe a la presión vendedora del sector tecnológico y se acerca a soportes clave

Las acciones de Rigetti Computing, Inc. (RGTI) no han logrado escapar a la marea roja que sacudió los parqués este jueves, viéndose arrastradas por una liquidación generalizada en el sector tecnológico. En una jornada donde el Nasdaq retrocedió un 1,68% y el S&P 500 se dejó un 1,05%, la compañía de computación cuántica sufrió un duro castigo. La cotización se ha situado en torno a los 14,99 dólares, lo que representa una caída del 8,76%, borrando parte de las ganancias previas, aunque se ha observado un ligero intento de estabilización en las operaciones posteriores al cierre.

Este descenso no es un hecho aislado, sino que coincide con un repunte en el escepticismo de parte del mercado. Durante el último periodo de notificación, el interés corto —las apuestas a que la acción bajará— ha aumentado considerablemente, pasando de 43,24 millones a 45,46 millones de títulos. Esto implica que el 13,84% de las acciones disponibles para el público están ahora en manos de inversores bajistas. Dado el volumen medio diario de negociación, que ronda los 33,84 millones, estos operadores necesitarían aproximadamente 1,34 días para cerrar sus posiciones sin provocar un squeeze o subida repentina del precio, una métrica que añade tensión latente al valor.

Análisis técnico y niveles a vigilar

El escenario técnico a corto y medio plazo sugiere cautela. La acción cotiza actualmente con un descuento del 27,2% respecto a su media móvil simple (SMA) de 20 días y se encuentra casi un 49% por debajo de la media de 100 días, lo que confirma una clara tendencia bajista. Aunque los títulos acumulan una revalorización superior al 26% en los últimos doce meses, el precio actual se encuentra peligrosamente más cerca de los mínimos anuales que de sus máximos, reflejando la alta volatilidad que impera en el valor.

Los indicadores técnicos ofrecen señales mixtas con sesgo negativo. El RSI se sitúa en 35,02, en terreno neutral pero acercándose a la sobreventa, mientras que el MACD navega por debajo de su línea de señal, lo que refuerza la presión vendedora existente. En este contexto, los inversores vigilan de cerca el soporte clave de los 14,50 dólares; perder este nivel podría acelerar las caídas. Por el contrario, cualquier intento de recuperación se topará con una resistencia inmediata en los 17,00 dólares.

Fundamentales y horizonte financiero

Para quienes buscan mirar más allá del gráfico, la atención se centra ahora en la salud operativa de la empresa reflejada en los informes ante la SEC (10-K, 10-Q). El próximo gran catalizador para la acción está marcado en el calendario para el 4 de marzo de 2026, fecha prevista para la presentación de resultados. Las estimaciones son moderadamente optimistas: se espera una pérdida por acción de 4 centavos, lo que supondría una mejora significativa frente a los 8 centavos de pérdida del año anterior, acompañada de un incremento en los ingresos hasta los 2,46 millones de dólares.

A pesar del ruido a corto plazo, la comunidad de analistas mantiene una visión constructiva sobre la compañía. El consenso actual otorga una calificación de “Compra” con un precio objetivo medio de 25,91 dólares, muy por encima de la cotización actual. Firmas de renombre han movido ficha recientemente: B. Riley Securities ha reiterado su consejo de compra con un objetivo de 35 dólares, mientras que Wedbush y Rosenblatt son aún más optimistas, fijando su valoración en los 40 dólares. Esta disparidad entre el precio de mercado y las valoraciones de los expertos sugiere que, para algunos, la corrección actual podría interpretarse como una oportunidad de entrada en lugar de una señal de alarma.