Carlos Mouriño se somete a su entrevista más dura

Carlos Mouriño compareció este mediodía en los micrófonos de Radio MARCA Vigo para tratar uno de los temas de más candente actualidad en la ciudad olívica: el futuro del Celta y de Balaídos. Fue una entrevista dura para el máximo mandatario mexicano, nada que ver con las previas en medios locales, teniendo que responder esta vez a preguntas complicadas y con muchos momentos tensos entre entrevistador y entrevistado.

Explicó el presidente por qué ahora su insistencia con comprar el estadio, cuando apenas hace unos meses dejó caer encima de la mesa la posibilidad de vender el club. “Después de ocho años seguidos de proyectos rechazados, tuve la idea de dejar el club y lo dije, porque lo pensaba así en ese momento. Me dan la posibilidad de un proyecto nuevo y, como siempre he dicho, dije que habría Carlos Mouriño mientras hubiera proyecto. Tuve un momento de debilidad cuando no veía futuro en el Celta, porque un Celta sin proyecto no tiene futuro”.

¿Por qué hace 8 años valoró de forma muy positiva la concesión de Balaídos a 20 años? Mouriño refiere que “hace 8 años era un convenio a 20 años que por el tiempo que se alargaba se podía meter en el balance como activo y podía solucionar una parte del problema económico. Pero sólo arreglaba lo económico, ni la parte deportiva, ni la parte de instalaciones. Arreglaba un momento exclusivamente de balance económico

Cuestionado por las loas al alcalde cuando éste presentó el proyecto de la reforma de Balaídos, Mouriño explicó que ese proyecto no era más que “un mal menor” después de haber fracasado con la ciudad deportiva de Valladares.

Lo de Valladares es el origen de todo. Como no se pudo hacer y el Concello dio marcha atrás de lo prometido, por ello se plantea lo del estadio. No fueron capaces de sacar adelante la ciudad deportiva y sacan la propuesta del estadio como mal menor. El club tenía que dotarse de patrimonio; dentro de la opción menos mala, reconocimos el esfuerzo de la ciudad y el alcalde de meter dinero … hasta que empiezan las obras. Se adjudica una obra de seis millones por cuatro. 

Ya después de adjudicada –mismo error que ahora en Río– se comete el error en el túnel de viento, que dice que la cubierta de Tribuna no aguanta y por ello necesitará refuerzo. La reparación sale de esos cuatro millones, de lo ya adjudicado. Entonces, nosotros, que no somos tontos y que nos quitaron de la comisión de seguimiento de la obra de Balaídos, vemos lo que pasa y entonces proponemos comprar el campo y controlar la obra. Ese es el motivo: que no se estaba haciendo lo prometido.

Nosotros en el proyecto aceptamos que los vestuarios fueran bajo rasante con la condición de que hubiera canales de desvío del agua: ¿donde están? No queremos una obra con estas características, de la que no tenemos planos a pesar de la reclamación al ayuntamiento, en la que repite los errores. No enviar los planos tras la comunicación oficial en febrero, y remitirse a la página web, no habla de una buena relación con el Concello. Es trabajo del ayuntamiento tener la delicadeza de responder a la petición. El Celta debe exigir que el ayuntamiento le conteste”.

Fue cuestionado también sobre la polémica visita del grupo chino en el mes de septiembre y esa comida en su casa que disparó los rumores sobre una venta. “El primero que dice que han comido en mi casa soy yo, porque nadie lo sabía. No sabía nadie nunca la empresa que venía a comprar, sabíamos que era un grupo que cotizaba en bolsa, pero no sabía qué empresa era la que quería comprar. Esos señores, antes de hacer una oferta, vinieron a conocer las instalaciones. Me pasa con los chinos –también cuando vendí otra empresa-, tengo algo de prestigio empresarial y vienen a consultarme. Y recibo a todo el mundo”, añadió.

¿Y por qué no acepta una concesión a 50 años? “El problema no es el canon, que nos dijeron que era el 6%”; explicó. “Es que no queremos el estadio tal y como está yendo la obra.  No me voy a responsabilizar de una obra, que no me dejan checar, de la que me han echado de la comisión de seguimiento”, afirmó, añadiendo que el arquitecto –que negó que el presidente del Celta estuviera fuera de la Comisión- también fue expulsado de la Comisión de seguimiento

Otro de los momentos de tensión ocurrió cuando fue cuestionado por los terrenos de Álvarez para proyectos como la Ciudad Deportiva. Como puntualizó el entrevistador, son terrenos rurales, por lo que habría que recalificarlos. “Claro, si hay problemas y no me los pueden dar, me voy fuera de Vigo. Yo no estoy hablando de lo que tiene que hacer el Ayuntamiento, si no me das los terrenos, me voy de Vigo”, insistió. “Yo sólo tengo que hacer mi trabajo, el del Celta, no me voy a meter en política”, dijo.

Por último, habló sobre el reparto de entradas para Manchester, ya que de las 3700 que debería recibir el club, sólo se han puesto a la venta 1600 entradas. “Nos dieron 1900 entradas. Reservamos 300 por contrato a sponsors, porque por contrato todos tienen prioridad sobre una serie de entradas. Y, efectivamente, tenemos derecho al 5% de las entradas y tenemos la reclamación ante la UEFA hecha”, concluyó.

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