Un Celta con dos caras sella su pase a cuartos

El Celta cumplió con lo esperado. Los celestes se impusieron por dos goles a cero ante el Cádiz para confirmar su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey. En un partido en el que su rival estaba más pendiente de su próximo compromiso liguero, los gallegos ofrecieron un gran contraste en las dos partes disputadas: una primera lenta, poco intensa y llena de imprecisiones frente una segunda dominante, con mucho ritmo y llena de ocasiones de gol para los celestes.

Eduardo Berizzo introdujo rotaciones como era esperado, entre las que destacó la presencia de Pape Cheikh como lateral derecho y el doble pivote formado por Radoja y Borja Fernández. El comienzo del encuentro fue lento, con poco juego e interrupciones y, entre medias, algún aviso por parte de ambas partes: primero un disparo del exceleste Jandro que blocaba Rubén e, inmediatamente después, Pol emulaba al mosense evitando el gol de Señé. Con todo, la poca intensidad de los celestes y las ganas del Cádiz comenzaban a inclinar la balanza en favor de los andaluces.

Pudieron adelantarse los amarillos antes de la media hora de juego, pero el disparo de Román se fue rozando el palo de la portería gallega; más tarde, el delantero gaditano quiso protagonizar otro susto pero esta vez Rubén estuvo más ágil para cortar el balón. Entre tanto, el Celta se sentía más cómodo con el balón e iba subiendo metros, aunque sin crear mayor peligro. Con todo, el árbitro señalaba un penalti sobre Guidetti después de que Pol derribara al ariete en un mano a mano, previa habilitación de Señé; el sueco se encargaría de transformarlo y adelantar a su equipo.

El gol hizo crecer al Celta: Madinda daba ritmo a la mediapunta, Señé encontraba a sus compañeros y el resto de piezas se iban encontrando sobre el tapete. Pudo otorgar otro penalti el colegiado tras una caída de Drazic en el área, pero lo único que dio fue una charla al extremo serbio para que evitara tener que amonestarlo por supuesta simulación.

No cambio mucho la historia tras el paso por vestuarios, pero el Celta comenzó a hacer valer su condición de favorito. A Guidetti se le negó el gol hasta en tres ocasiones, cada cual de forma más inverosímil que la anterior, y otras dos más se le hizo de noche a Drazic. El dominio era claro y los entrenadores comenzaban a mover el banquillo: Barragán sentaba a Jandro, aplaudido, y Berizzo hacía lo mismo con Guidetti y Radoja.

No obstante, aún quedaba alguien con ganas de demostrar más: Dejan Drazic. El serbio asumió galones, dejó de lado su timidez inicial y comenzó a protagonizar diversas ocasiones. Primero un disparo desviado por Pol, después un tiro con bastante rosca y, por último, anotó el gol que tanto llevaba buscando: pared con Madinda, desmarque veloz y vertical y definición por encima del portero para sentenciar el partido y sellar el pase a los cuartos de Copa.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS